El sonido del silencio
La madrugada del viernes sali corriendo de casa.Todo parecia terminado y crei q no habria ninguna posibilidad d q me fuera mal claro ....eso lo crei yo! pero hay cosas q uno no puede medir como el tiempo.
Como siempre llegue tarde, ironico porq salgo de madrugada y aun asi llego tarde, ya habian comenzado y yo sin saber q hacer pero bueno.No falto algun compañero q me presto lo avanzado,le agradeci el gesto no por mucho me pidio acambio algo mi almuerzo supongo q valia la pena porq acepte(y digo supongo porq viendolo bien me era mas barato fotocopiarlos,pero bueno) en fin la clase mas aburrida la dictaba un profesor de aspecto gallardo y ameno,creo q fue por eso q fui tarde pero fui.
Cuando la clase acabo me retire del salon estaba sola,no me agrdaba le gente y menos cuando parecian no muy agradables,no deberia juzgar ese es uno de mis mas grandes defectos.Tome una de las movis q me llevaban a casa y me calme era casi medio dia y casi todo me fue ligeramente mal,llegue a mi destino baje del auto y sin querer tropece con una piedra (quien puede querer tropezarse con un piedra!) y mis cosas volaron todas sin excepcion no iba a gritar: me apresure a levantar mis cosas y alguien se aproximo a mi era un niño no mas de 8 años lo mire el no hizo ningun gesto se aproximo con pasos rapidos se inclino sonbre una hoja mia y me la entrego.
-Esto te pertenece, puedo ayudarte?
-Si...si quieres- el pequeño echo una sonrisa y se inclino a recogerlo yo lo observe era lo mas bello q vi un gesto q casi todos perdemos al crecer la inocencia.
Cuando terminamos de recoger todo el se fue como llego con una sonrisa no vi como se marcho pero si pude sentir su calidez infantil y su dulce sonrisa q no puedo olvidar hasta ahora.
jueves, 2 de agosto de 2007
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